Aislar y observar primero a los peces nuevos en un sistema independiente reduce el riesgo de introducir patógenos en el acuario principal y les da tiempo para recuperarse del estrés del transporte y adaptarse al agua y a la alimentación. Al menos 30 días es el mínimo de cuarentena que propone el Merck Veterinary Manual para peces de compañía; el periodo real debe ajustarse según la especie, el origen y los patógenos que preocupan, y terminar ese plazo tampoco significa que no sean portadores de nada.[1]
Proceso de cuarentena para peces nuevos
| Etapa | Lo que tienes que hacer |
|---|---|
| Antes de que lleguen | Prepara un sistema de cuarentena independiente, con aireación correcta y suficiente capacidad de filtración biológica, y con redes, cubetas y sifón exclusivos. |
| Al llegar | Revisa el estado de los peces y las diferencias de temperatura y de calidad del agua, y decide cómo aclimatarlos según las condiciones del transporte; no viertas el agua del transporte en el sistema de cuarentena. |
| Durante la cuarentena | Observa cada día el apetito, la respiración, la forma de nadar y la superficie del cuerpo, y controla la calidad del agua; maneja cada tanda por separado y evita seguir añadiendo peces nuevos. |
| Si aparece algún problema | Anótalo y contacta al veterinario; revisa primero la calidad del agua y la causa, y deja que un profesional decida el tratamiento y el tiempo de observación posterior. |
| Antes de juntarlos | Confirma los registros del periodo, el estado actual de los peces y la compatibilidad con el acuario principal; si hubo enfermedad o el origen es de alto riesgo, evalúa alargar la cuarentena y enviar muestras. |
| Al terminar | Limpia, desinfecta, enjuaga o neutraliza y seca siguiendo el procedimiento adecuado; vuelve a establecer la capacidad de filtración que necesitará la siguiente tanda. |
Proceso elaborado a partir de fuentes sobre cuarentena y bioseguridad.[1][2][3]
El acuario de cuarentena solo protege si está listo de antemano
El sistema de cuarentena debe estar separado del acuario principal y no puede compartir el agua de circulación. El volumen, la filtración, la calefacción y la aireación deben ajustarse a la especie, el tamaño y el número de peces; los ejemplos de equipo para peces pequeños no pueden aplicarse directamente a peces grandes o a grupos numerosos.[1]
El material filtrante necesita suficiente capacidad de filtración biológica. Se puede tomar material filtrante maduro de un sistema estable y sin enfermedades conocidas, pero hay que evaluar el riesgo de patógenos del sistema de origen; el material filtrante y los utensilios que tocaron a los peces en cuarentena no vuelven directamente al acuario principal. Un acuario de cuarentena recién montado también puede acumular amoníaco y nitrito, así que confirma su capacidad con mediciones reales.[1][2]
Usa por separado las redes, las cubetas, el sifón y los productos de limpieza, para que las gotas de agua, los utensilios y las manos no lleven patógenos a otros acuarios. Cada día, atiende primero a los peces sanos y después el sistema de cuarentena; después de tocar peces enfermos o agua de cuarentena, lávate las manos y cambia o limpia adecuadamente los utensilios.[1][3]
Al llegar, vigila el amoníaco de la bolsa de transporte
Los peces respiran y excretan dentro de la bolsa, y pueden acumularse dióxido de carbono y amoníaco total. El dióxido de carbono hace bajar el pH; si el agua de la bolsa tiene mucho amoníaco y el pH sube rápido (por ejemplo, al añadir agua del acuario con un pH más alto), puede aumentar la proporción de amoníaco no ionizado. Con el agua de bolsas que vienen de un transporte largo, no basta con ir añadiendo agua poco a poco según un tiempo fijo sin fijarse en el estado de los peces.[4]
El material de SRAC sobre transporte en cajas describe una aclimatación gradual de hasta 30 minutos, pero en el mismo apartado pide vigilar el estado de los peces y el riesgo de amoníaco alto. Es una referencia para un contexto de transporte concreto, no un calendario válido para todos los peces nuevos ni para cualquier agua de bolsa.[4]
La forma real de aclimatarlos debe decidirse según la especie, la duración del transporte, la diferencia de temperatura y de pH, y la calidad del agua de la bolsa. Si el transporte fue largo, el amoníaco está claramente alto o los peces ya respiran rápido, consulta primero al proveedor o al veterinario cómo proceder, y evita alargar sin fin el tiempo que pasan los peces en un agua problemática. Al trasladarlos, no viertas el agua del transporte en el sistema de cuarentena.[3][4]
Por qué hay que observar al menos 30 días
En agua cálida, el parásito del ich de agua dulce puede completar su ciclo de vida en pocos días, y los peces nuevos pueden tardar de una a tres semanas después del transporte en mostrar signos claros de enfermedad. Observar durante 30 días puede abarcar el periodo de aparición de algunos patógenos frecuentes, pero no puede cubrir todas las infecciones crónicas o latentes.[5]
UF/IFAS, por su parte, propone un aislamiento de una a ocho semanas para los sistemas de acuicultura de recirculación, según la especie, el riesgo de enfermedad, el sistema, el uso y los resultados de las pruebas. Las dos fuentes se refieren a casos distintos (peces de compañía y sistemas de recirculación) y proponen plazos distintos; si el origen es de mayor riesgo o ya hubo problemas de salud, conviene hablar de un aislamiento más largo y de pruebas específicas.[1][2]
Añadir peces nuevos durante la cuarentena significa que la tanda original vuelve a exponerse a un riesgo nuevo, y hay que reevaluar el periodo de observación de toda la tanda. Manejar cada tanda con el sistema “todo dentro, todo fuera” ayuda a que el acuario de cuarentena no se convierta en un depósito que recibe peces nuevos sin parar y donde nunca se puede confirmar el riesgo.[1][3]
Qué cambios observar y anotar cada día

Cada día, al darles de comer, observa si comen con ganas y si su respiración y su forma de nadar son distintas de lo habitual. Anota cambios como rascarse, aletas pegadas, puntos blancos, polvillo fino, algodón, úlceras, abdomen hinchado, escamas erizadas o adelgazamiento. Tomar fotos desde el mismo ángulo ayuda a comparar si una lesión se está extendiendo.[1][2]
Evita cambiar de golpe gran parte de la comida o dar demasiada. La cantidad debe mantener una buena condición corporal sin que los restos de comida aumenten la carga del acuario de cuarentena. Rechazar la comida es un signo temprano frecuente de enfermedad[3]; si ocurre, mide primero el agua y revisa las fuentes de estrés, en lugar de intentar resolverlo con más comida o probando medicamentos una y otra vez.
Si hay síntomas, mueren varios peces seguidos o hay dudas sobre un patógeno concreto según el origen, el veterinario se encargará de tomar muestras de piel, branquias, heces u otras. En una cuarentena doméstica normal no hace falta tomar muestras invasivas por tu cuenta, y los procedimientos de muestreo fijos de las instalaciones profesionales tampoco son una lista obligatoria para todos los dueños.
Cuándo se pueden pasar al acuario principal al terminar el plazo
Antes de juntarlos, confirma todo el registro del aislamiento, que no haya síntomas sin aclarar, que la calidad del agua sea estable y que los peces nuevos y los que ya tienes sean compatibles en tamaño, comportamiento y entorno. Si hubo enfermedad o tratamiento, el veterinario debe evaluar cuánto tiempo más hay que observarlos; no basta con que hayan pasado 30 días desde la llegada para dar luz verde.
Hoy en día las micobacterias no pueden detectarse con pruebas no letales, y muchos virus también son patógenos difíciles de detectar en la cuarentena; algunos virus incluso pueden estar presentes en peces de aspecto sano, y los resultados de las pruebas pueden salir negativos. Por eso, un apetito y un aspecto normales y haber completado la cuarentena solo reducen el riesgo; no demuestran que no haya ningún patógeno.[1][3]
Con peces de alto valor o reproductores importantes, las instalaciones profesionales a veces, después de una cuarentena inicial, ponen a convivir unos pocos peces nuevos con los que ya tienen en un sistema independiente durante una o dos semanas para observar si se transmite alguna enfermedad. Este método de peces centinela implica una exposición en ambos sentidos y es una medida avanzada que requiere evaluación profesional; no es un paso fijo de la cuarentena doméstica, y que no aparezca ninguna enfermedad tampoco descarta todas las infecciones.[2]
Principios básicos de desinfección y medicación
Retira primero la materia orgánica y después desinfecta de forma adecuada; los residuos de desinfectante deben enjuagarse o neutralizarse según las indicaciones del producto. El secado puede reducir el riesgo de algunos patógenos, pero cada patógeno tiene una resistencia distinta, así que no se puede suponer que secar al sol resuelve todos los problemas.[3]
La limpieza y la desinfección también pueden destruir la capacidad nitrificante del material filtrante. Antes de preparar la siguiente tanda, hay que volver a establecer o colocar una filtración madura y revisar después la calidad del agua; un material filtrante desinfectado pero que aún no ha madurado no es un filtro biológico listo para usar.[1]
No hace falta medicar a todos los peces nuevos por sistema. Si conviene un tratamiento preventivo lo debe decidir el veterinario según el origen, la especie y los riesgos confirmados; si hace falta medicar, usa medicamentos veterinarios legalmente registrados y adecuados, siguiendo la etiqueta y las indicaciones del veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Una caja de aislamiento dentro del acuario principal cuenta como cuarentena?
Si comparte el agua del acuario, no cumple el objetivo del aislamiento, que es evitar que los patógenos se transmitan por el agua. La cuarentena necesita un volumen de agua independiente y utensilios exclusivos.[1][3]
Si la tienda dice que los tiene desde hace mucho, ¿igual hay que aislarlos?
El origen y los registros de mantenimiento ayudan a evaluar el riesgo, pero no sustituyen el aislamiento en tu propio sistema. Los peces nuevos y los que ya tienes también pueden llevar cada uno otros patógenos con los que el otro grupo nunca ha estado en contacto.[2]
Si solo tengo un pez en cuarentena, ¿hay que enviar varios peces?
No hace falta sacrificar peces por tu cuenta solo para completar un número. Consulta primero al veterinario o al laboratorio que recibirá las muestras, que organizará las pruebas según se trate de un pez de compañía individual o de una enfermedad en un grupo; para preparar el envío de muestras, consulta “¿Qué hacer si tu pez está enfermo?”.
Lecturas recomendadas
- ¿Qué hacer si tu pez está enfermo? – Cómo interpretar los síntomas de los peces ornamentales y en qué orden actuar
- Intoxicación por amoníaco y nitrito – Peces que boquean en la superficie y cómo interpretar los kits de análisis del agua
- Ich (punto blanco) en peces de agua dulce – El ciclo de vida de Ichthyophthirius y por qué reaparece
- Causas de la hidropesía y las escamas erizadas en peces – Cómo evaluar un abdomen hinchado y el aspecto de piña
Referencias
- Petty BD, Francis-Floyd R, Yanong RPE. Management of Aquarium Fish. Merck Veterinary Manual, actualizado en 2022.
- Yanong RPE. Fish Health Management Considerations in Recirculating Aquaculture Systems—Part 3: General Recommendations and Problem-Solving Approaches. UF/IFAS, FA101, 2003 (actualizado en 2025).
- Yanong RPE, Erlacher-Reid C. Biosecurity in Aquaculture Part 1 An Overview. SRAC Publication 4707, 2012.
- Watson CA, Kilgore KH, Martinez CV. Shipping Fish in Boxes. SRAC Publication 3903, 2010.
- Francis-Floyd R, Yanong RPE, Pouder DB. Ichthyophthirius multifiliis (White Spot) Infections in Fish. UF/IFAS, CIR920/FA006, 1991 (actualizado en 2026).

